viernes, marzo 09, 2007

Rascacielos


La barbarie empieza por casa
Morrisey, The Smiths


Siempre estamos a un paso de la barbarie. La frontera suele ser tan vaga que frecuentemente la trasgredimos hacia un lado y otro. Creo que no tengo que enumerar los casos en que pasa, son tantos y tan variados que hasta existen periódicos que los retratan. Incluso, si usted es un tipo educado fácilmente se puede convertir en un bárbaro. Seguramente el objetivo de la televisión es, como escribió Neal Sthepenson, “hacernos incapaces, de modo que no nos bombardeemos mutuamente con armas nucleares”.

Cerca de Londres se construye un complejo habitacional que pretende suplir todas las necesidades de sus habitantes, haciendo prácticamente innecesario salir a la calle, subiendo el costo del apartamento a medida que este esta más arriba. Así, los pisos inferiores están habitados por enfermeras, azafatas y técnicos, una invisible frontera en el piso 10 los separa de médicos y abogados mientras en los apartamentos de lujos de los pisos superiores residen actores y presentadores, tienen entrada privada y miran con desprecio a los de los pisos por debajo de ellos. De las continuas fiestas, en sus comienzos, se fue creando una tensión que degeneraría en ataques personales, dividiéndose el edificio en tres facciones rivales que intentan escalar pisos como si de su vida dependiera ello, mientras el edificio y sus habitantes van cayendo en una inaudita barbarie.

No se si el prolífico J. G. Ballard sea el mas idóneo para retratar la barbarie. Una de sus novelas, Crash, fue llevada al cine por Cronemberg, con su correspondiente dosis de perturbación. Otros libros de él, francamente, me han decepcionado. Sin embargo este libro logró perturbarme, Ballard logra transmitir la intranquila y nauseabunda sensación de mareo, previa al enfrentamiento y a la muerte.

Links relacionados:
Ciencia ficción
Solo de libros
Publicar un comentario